El arte de Regalar y Sorprender

A todos nos gusta recibir regalos y ser sorprendidos, pero más aún nos gusta sorprender y dar amor a los demás mediante regalos; dar y recibir regalos nos hace felices. En primer lugar, porque compramos algo del agrado de la otra persona y nos satisface

su buena reacción y, claro, recibir un regalo, sobre todo si es inesperado, nos llena de alegría. Pero no solo eso, reforzar la confianza y la cooperación son dos de las ventajas que tiene el acto de dar a quienes más queremos, según los sociólogos Brent Simpson y Robb Willer.

Existen fechas y ocasiones especiales para regalar como son los cumpleaños, el aniversario; sí discutimos o peleamos con alguien en la reconciliación, sí un ser querido se lastimo físicamente o está pasando por un momento difícil queremos hacerle un detalle buscando que se recupere, también regalamos en agradecimiento, y la fecha quizá más esperada en todo el año, la Navidad cuando compartimos regalos unos con otros.

No solamente se debe esperar a alguna de estas fechas especiales para sorprender a alguien que amamos, cualquier día es perfecto para alegrar los momentos de quienes hacen que nuestra vida sea tan feliz.

Lo más importante cuando se da un regalo no es solamente el regalo material, sino el detalle que se tiene con esa persona amada, es algo que en realidad mueve los sentimientos, que nos hace sentir importantes, nos hace sentir especiales y queridos, esa es la manera como se riega la semilla del amor y la amistad, es como afianzamos lazos que quizá han estado débiles durante tiempo y en la que nuestros familiares y amigos se vuelven cada vez más cercanos.

Como dice el refrán “obras son amores y no buenas razones” no solamente basta con decirle a alguien que cuenta con nosotros, que su amistad la valoramos mucho, que valoramos su entrega y sacrificio (sobre todo a las madres), que la queremos, que la amamos; sino que debemos acompañar esas manifestaciones de cariño con acciones concretas como el acto de dar detalles.

Regalar es un arte, el arte de buscar lo que puede sorprender. Regalar ofrece a quien regala el esfuerzo de sus sentimientos hacia los demás, así que regalemos porque no importa el qué sino el porqué. La grandeza está en los detalles, y un regalo siempre tiene el valor de la persona que lo recibe.